A veces nuestras acciones nos delatan, muestran nuestras verdaderas intenciones, aunque pretendamos disfrazarlas, incluso ante nosotros mismos.
Mantenemos relación, a veces obligada, con personas con las que no tenemos ninguna afinidad, más bien al contrario; y un día, con la guardia baja, enseñamos la patita.
Todos llevamos un lobo dentro esperando salir, agazapado por la educación o cualquier otra circunstancia, que vá creciendo en función de los “agravios” que creemos sufrir y que no sabemos verbalizar.
Muchos no sabemos expresar nuestras emociones antes de que exploten, simplemente las acumulamos y…
Algunos ponemos cara de asco, más o menos evidente, cuando la persona o la situación nos desagrada profundamente.
En otras ocasiones podemos mantener una posición socialmente aceptable hasta…
Entonces, de pronto, sin saber por qué, nos pilla con la guardia baja, el subconsciente nos delata y encontramos la excusa para mostrar la fotografía real.
