Le dije que era como llevar flores a una tumba: quedan bonitas durante un rato, pero no mejoran la vida de nadie, no hacen sentir a nadie mejor.
Le dije que durante años (demasiados) no había recordado nada.
Le dije que durante años no había habido ningún día especial que mereciese una flor recién cortada.
Le dije que todo el “combustible del depósito” había sido completamente consumido desde tiempo atrás.
Le dije que, para su información, a mí lo que me gusta realmente son “los diamantes”.
Le dije durante mucho tiempo muchas cosas que están fermentando en la pila del estiércol.
Le dije “chao pescao”.
Me dijo: nadie te querrá como yo y respondí: ESA ES LA IDEA.
Y ahora, en la siguiente etapa, encuentro un montón de cosas que celebrar y por las que llorar y reir.
