Recientemente, me embarqué en un viaje investigador hacia el nomadismo digital, un concepto que, aunque nuevo para mí, promete una aventura sin precedentes. A los taitantos, decidí que ahora era el momento perfecto para investigar en las posibilidades de mezclar mi experiencia vital con la flexibilidad y las habilidades de trabajar desde cualquier lugar.
El primer paso fue sumergirme en el aprendizaje de habilidades digitales relevantes, que me resultan apasionantes, desde marketing en redes sociales hasta el uso de herramientas para gestionar mi tiempo (una asignatura pendiente desde…). Cada día es una oportunidad para aprender algo nuevo, y la satisfacción de avanzar en el dominio de estas habilidades es inmensa. Estoy descubriendo que el verdadero valor no reside en la comodidad de lo conocido, sino en el coraje de explorar lo desconocido y en la constancia cuando no ves por donde seguir.

Me estoy uniendo a comunidades en línea de nómadas digitales, buscando inspiración y apoyo en historias de personas. Ésta red me muestra que el camino hacia el nomadismo digital está pavimentado por la diversidad y la inclusividad. Es estimulante saber que puedo encontrar inspiración en otros que han seguido ese camino antes y que hay una comunidad entera dispuesta a compartir sus conocimientos y experiencias.
Ahora, me siento bien con mi aprendizaje… Todavía no sé si voy a seguir éste camino y me voy a reinventar completamente de forma laboral, pero sí que voy a continuar con éste aprendizaje. Sé que puede presentar desafíos, estoy espectante para enfrentarlos con una mente abierta y un espíritu aventurero.Nunca nos parece el momento perfecto para rediseñar la vida y abrazar el cambio, pero también sé que si nunca comienzas NUNCA lo harás.







